¿Quién es Kitty?
Hoy no quiero hablar de sus ojos
porque están tristes.
Como cuando te levantas por la mañana con el pie izquierdo
y dudas si salir de casa.
El chacachá del tren mueve la habitación
Y ella se estremece, sentada en la cama.
Enciende el portátil que le regalé
y teclea en El Blog de Kitty:
“¿Quién eres tú?”
Hoy no voy a hablar de su boca
porque no habla
Vive pensativa
Entre posters de estrellas del rock
y sueños rotos.
Pesa tanto la soledad…
Pendiente del buzón
Y una madre que ya no está.
Lejos de todos
Y de todo.
Pero cuando menos te lo esperas, llega
La inspiración
En forma de letra de canción
O un poema
Y durante ese breve instante
olvidas que tienes que pagar las facturas.
La realidad es tozuda
y la mayoría de veces cruel
Es tan difícil ser escritor y comer
cuando uno dispone de poco dinero…
Entretanto, espera el papel de su vida
ése que nunca llega.
La ciudad es de un perfecto gris
y su trabajo, explotador
Como cada día, coge el metro para ir
Un supermercado para nada es glamuroso
sobretodo si repones alitas de pollo
Siempre hay un jefe detrás que la ve
cuando da un traspiés
Y le cae una bronca.
Sobrevivir hasta las ocho
(Es su lema)
Afuera le aguarda su novio
Uno que lleva melena y
una guitarra colgada al hombro.
-Nena, súbete a la moto.
Noches de desenfreno y alcohol
que suelen acabar en un polvo.
A ella le dice te quiero
y a sus colegas que
“Sólo es un rollo”
Cenicienta moderna al revés
Sin príncipe azul
¿Y el zapatito de cristal?
Kitty, prostituta de nada
pero violada por todos
Quizá alguna noche,
de vuelta a casa,
no tengas miedo de doblar esa esquina
para encontrarte con ella:
Una niña saltarina y feliz
que viste un bonito traje
Persíguela
Trepa los edificios, pisa sus mismos charcos…
Porque al final,
cuando la atrapes, recordarás
que alguna vez
fuiste tú.
Poesía012
Category: Poesía