Forinainers-1
Fui tocado por el mal incurable
La vieja maldición
La bendición perfecta
La que tocó a Dante y Petrarca
El mal venido de Orión
El polizón en el furgón de cola
Del polvo de estrellas
Fui herido por la flecha del destino
La que opera en la emboscada
Silenciosa tras el canto del ruiseñor
Y el calculado descenso del aguila
Herido por el arco que dispara el cazador ciego
Con la exacta precisión
Del que siempre acierta
Vendí mi alma al espíritu benigno
Antes de que él me hiciera una oferta
Dejé de ser yo, me disolví
En el aire ajeno
Pedí cuentas a la luna
Y fui el mejor amigo de la noche
Hasta que la noche me declaró su enemigo.
Sufrí
Aún sabiendo que ni en la mejor de las vidas
Acabas de sacar completamente los pies
Del lodazal de la miseria
Hice del dolor mi aliado
Consciente de que el dolor
No era más que una cobarde coartada
Amé
Y después de amar, lamenté la pérdida
A pesar de estar absolutamente de acuerdo
En que únicamente hay dos tragedias en la vida
Que merezcan ese nombre
No tener lo que se quiere , es una;
Tenerlo, es la otra
Luego vino el tiempo
Como un rodillo que limpia y aplana la arena
Las infinitas olas
Borraron la levedad de los versos
La marea de la vida trajo otras sonrisas
Hundiendo los restos de aquel barco
Encallado en plenilunio contra las piedras
Hoy no puedo decir que me duele
Aunque a veces me duela
Es en esos día en los que la coral de los recuerdos
Musita su habanera por detrás de mis hombros
Y, debajo de ellos,
Palpita de nuevo la limpia cicatriz
Que dejó en mi corazón aquel laser de sus ojos.
Poesía022
Category: Poesía